“¿Pero tú has visto cómo la rompe? ¿De dónde ha salido ese brazo?”. Cañonazo tras cañonazo. Así, una y otra vez. Pega y pega Jack Draper, y a no pocos les viene el recuerdo de aquel madrileño, también zurdo, como el inglés, que llegaba al torneo en un Lamborghini anaranjado y acostumbraba a reventar la pelota con una dosis extra de fuerza sobre los demás. Fernando Verdasco nunca consiguió sortear la barrera de las semifinales en la Caja Mágica, pero sí lo hace ahora el británico, el chico que conduce un Polo y que todo lo castiga. Lo sufre esta vez el italiano Matteo Arnaldi, apeado a consecuencia del 6-0 y 6-4 definitivo. Embestida de inicio, control después. Y a semifinales. Esto es, cae Novak Djokovic un puesto y él, en auge, ya figura entre los cinco mejores, el quinto.

