La primera vez que el nombre de Carlo Ancelotti apareció en peligro esta temporada fue antes de recibir a Osasuna, en noviembre. El Madrid venía de caer 0-4 contra el Barcelona y 1-3 con el Milan, y esa tarde el técnico la salvó con un 4-0. Sin embargo, se marchó del Bernabéu con un lamento y una advertencia: “Como no fichemos, nos la vamos a pegar”, les dijo todavía en los pasillos del estadio a las personas que le acompañaban tras ver que Éder Militão se había vuelto a romper el cruzado, la segunda vez en un año. El equipo ya había perdido a Dani Carvajal por la misma lesión y, como en el verano anterior y en enero de 2024, dos meses después se abrió el mercado invernal y al Madrid siguió sin llegar nadie para la zaga. Irrumpió Raúl Asencio y con eso se tuvo que arreglar Carletto.

