Hace dos años, concretamente en la trágica noche del 15 de agosto de 2020 en Lisboa, <strong>Morata </strong>decidía que, pese a tener contrato, su sitio no estaba en el <strong>Atlético</strong>. Los únicos 21 minutos que había disputado en los cuartos de la Champions frente al <strong>Leipzig </strong>torcieron su gesto definitivamente tras comprobar que la versión <em>light </em>de <strong>Diego Costa </strong>bastaba para relegarle en el orden de preferencias de Simeone. Por eso meses después se refugiaba en su querida Vechia Signora. Sin embargo, todo es historia ya.

