Ganar a Magnus Carlsen, actual campeón del mundo, suele ser una tarea hercúlea cuando él se toma la partida muy en serio —a veces, desmotivado, no lo hace— porque está jugando un torneo que le interesa mucho; por ejemplo, el de primera fila mundial que se disputa cada año en su país, en la ciudad de Stavanger. Y más aún si se enfrenta a otra estrella, como Levón Aronián, quien todavía jugaba con la bandera armenia en 2017.

