Hansi Flick se convirtió, tras Pep Guardiola, en el segundo entrenador de la historia del Barcelona en ganar sus tres primeros clásicos. Un dato que amplía la dimensión de la obra del alemán en su primer curso. Con la medalla al cuello, el técnico no paró de hablar sobre su tarea en la reconstrucción de un Barcelona que ha pasado del cero al infinito. “Estoy aquí con mi equipo para crear un ambiente en el club y en el vestuario, para que los jugadores disfruten el fútbol y puedan jugar al máximo nivel”, introdujo. “Es importante que vean que creemos en ellos y que vamos a ir juntos hasta el final de temporada. Su mentalidad es fantástica. Es increíble que siempre tengan una respuesta sobre el césped. Nunca se rinden”, valoró Flick, que citó con énfasis el encuentro de Jules Koundé. “Al final, ha salvado dos oportunidades del Madrid y ha hecho el gol”, celebró sobre el autor del tanto de la victoria en los últimos instantes de la prórroga. “Veo a Modric que va a dar el pase, me anticipo, hago buen control y era una jugada para chutar. Me ha salido bien”, recordó el defensa francés.

