Jack Draper (Londres, 23 años) es como su tenis: decidido, directo, sin preámbulos. Al inglés no le termina de convencer el espacio designado para la entrevista e invita a su interlocutor a retirarse unos metros, tres mesas más allá. Durante la charla con EL PAÍS, el reflejo en el cristal le sirve para controlar cualquier movimiento mientras se expresa con acento marcado, mirada fija y mucho ritmo, al compás de su juego. En la pista, esa zurda es cortante y ha ido abriéndose paso hasta el sexto peldaño del circuito, con el título de Indian Wells como la constatación de que hay otra raqueta a seguir. Batió a Carlos Alcaraz sobre el asfalto de California y previamente alcanzó las semifinales del último US Open, al tiempo que el Reino Unido fantasea con él: ¿Hay vida después del guerrero Andy Murray?

