Desde que comenzara el curso, en el camerino del Barça hay una batalla interna sobre el baloncesto a destilar, pues varios prefieren el juego colectivo, liderados por Vesely, y otros se decantan por el juego a la carrera, donde los balones hacen frontera en las manos de Punter o Parker, que tiran y después preguntan. Lo europeo frente a lo americano. Se jugó a lo segundo en el primer envite de la eliminatoria y se intentó lo primero en el duelo de este viernes, pero el resultado fue el mismo: el Mónaco es superior en lo físico y en la velocidad, también en el arte de desestabilizar con el contacto y la provocación, en todo hasta que no se diga lo contrario. Y más le vale al Barça que sea pronto porque ya está con la soga al cuello, toda vez que con un nuevo traspié quedará eliminado.

