Lo anuncia Carlos Alcaraz con la voz acatarrada. Asume y acepta, pero igualmente duele. Adiós, Madrid: “En la final de Barcelona entró el fisio para tratarme y también noté algo en el isquio izquierdo. He hecho todo lo posible, pero no ha mejorado mucho la cosa y hay que escuchar al cuerpo. Jugar aquí es muy emocionante para mí, pero al final las cosas no han salido como quería. Hemos tomado la decisión de no asumir riesgos de cara al futuro, porque podía estar jodido más de la cuenta. Había que tomar decisiones difíciles. Ahora trataré de descansar y de recuperar para estar lo antes posible en las pistas”.
“CARLOS LO TIENE TODO PARA SER EL MEJOR DE LA HISTORIA”
En su primera intervención en la sala de conferencias, Djokovic se desempeñó en un correcto español. El ganador de 24 grandes irrumpió sonriente y una vez más fue generoso en la respuesta.
Alcaraz, dieciséis años menor que él, dice que desea sentarse “en la mesa del Big Three”; es decir, cerra su trayectoria a la altura de Nole, Nadal y Roger Federer, a lo que el primero de ellos reacciona con una opinión contundente: a estas alturas, dice, el murciano ya está al nivel de los tres.
“Los resultados que ha conseguido a esta edad reflejan que ya lo ha alcanzado, e incluso ya se puede decir que estápor encima de todos nosotros con 21 años. Pero todavía tiene toda la carrera por delante. Tiene todo lo necesario para llegar a ser el mejor de la historia de nuestro deporte”, opina Djokovic.

