Cuando Carla Bernat Escuder nació hace 21 años en Castellón, José María Olazabal ya guardaba en el armario dos chaquetas verdes de campeón del Masters (1994 y 1999), así que entre el gran salto generacional y el nerviosismo por estar frente al golfista vasco, Bernat le llamó Larrazábal (por Pablo, el jugador catalán), cuando el año pasado ambos se vieron en Augusta. “¡Ese no soy yo!”, respondió entre risas Olazabal, el mejor heredero de Seve Ballesteros. “¡Lo siento!”, contestó Carla Bernat.

