Al tiempo que cientos de operarios desfilaban para salir del Camp Nou tras acabar la jornada laboral, ajetreados como están en la gran reforma del estadio, un par de miles de aficionados azulgranas entraban al Palau con la sonrisa puesta y la esperanza intacta, confiados en celebrar junto al equipo de balonmano un nuevo triunfo (toda vez que sumaban 23 de carrerilla y sin fallo) y, de paso, otro laurel liguero, el decimoquinto consecutivo. Pero se llevaron un chasco morrocotudo, superado el Barça por el Granollers (30-31), que se atornilla en la segunda plaza. La derrota, sin embargo, fue significativa porque el equipo no perdía en la Liga Asobal desde el 13 de abril de 2018, cuando cayó, precisamente, también ante el Granollers y en el Palau (28-29). Siete años impolutos, al menos en la pista, puesto que el 30 de noviembre de 2021 también se le sumó una pifia en el casillero, aunque esta se fraguó en los despachos porque el Barça [que venció 41-28 sobre el parquet] cometió alineación indebida con Youssef Ben Ali ante el Torrelavega, toda vez que el jugador participó en un partido aplazado que no podía disputar porque todavía no pertenecía a la disciplina blaugrana en la fecha original del envite.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *