Erling Haaland aterriza mientras Kevin De Bruyne despega para explicarle al mundo que si el Manchester City necesita referentes sobre el verde ahí está él para tomar el liderazgo del equipo. Tres goles en 23 minutos y un cuarto justo antes de la hora de juego solventaron para el equipo de Pep Guardiola una visita a Wolverhampton que se presumía incómoda, pero que se solventó con un rodillo (1-5), el del equipo que se acerca a su cuarta Premier en cinco años. El City se desplaza el domingo al feudo del West Ham. Y podría ser campeón el próximo martes siempre que el Liverpool no iguale, al menos, en su visita a Southampton lo que hubiese hecho el vigente campeón en Londres. Apenas una sombra oscureció la exhibición en el Molineux Stadium, una lesión de Aymeric Laporte, que se fue dañado en la rodilla derecha tras un choque con Raúl Jiménez. El delantero mexicano cayó sobre la rodilla del internacional español, que se hiperextendió, jugó cinco minutos más, pero solicitó el cambio.

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