Hay instintos que son casi incontrolables. Como el de regresar a la que fue tu casa. En la vida de Pablo Torre (Soto de la Marina, Cantabria; 21 años) es habitual. “Si le dan unos días libres o vacaciones, me llama para que le abra el campo y pueda entrenar en nuestras instalaciones”, cuenta Fermín Collado, el primer técnico del futbolista santanderino. Lo fue en el Marina Sport. Un club especial para el jugador. También para su padre, Esteban Torre. Ambos iniciaron sus carreras profesionales en el equipo cántabro. Ambos, antes de marcharse al Racing de Santander. Uno en la década de los 90, otro en la de los 2010.

