Afanado como estaba en la búsqueda de un delantero, el Arsenal hace de la necesidad virtud con la sorprendente elección de Mikel Merino para ejercer ese rol. Este domingo el rival del Real Madrid en los cuartos de final de la Champions liquidó al Chelsea (1-0) con un gol del futbolista navarro, aquel centrocampista por el que pagaron 33 millones de euros el pasado verano. “Se está adaptando bien porque es un puesto muy diferente al suyo. Llevamos muchos meses sin jugadores top, pero somos muy resilientes. Mikel tiene muchas ganas de hacerlo bien, nunca ha jugado de delantero, pero está marcando goles porque es muy peligroso en los últimos metros”, resolvió el técnico Mikel Arteta, que en diciembre anunció que irían a por un nueve y en febrero mostró su decepción por la incapacidad del club para reclutar uno. “Habrá que ser flexibles”, anticipó.

