
El fútbol atrasa de muchas maneras. Aquí van dos. Javier Marías nos dejó una gran frase: “El fútbol es la recuperación semanal de la infancia”. De manera que en un partido hay miles de personas en el estadio y millones en sus casas, convocando a su infancia. Por otra parte, el fútbol contenta nuestra trastienda animal, de manera que convoca también al hombre primitivo que fuimos. Los niños salvajes no son fáciles de persuadir, por eso los grandes partidos tienen algo de bomba de relojería. Hay que procurar que no estalle dentro del estadio.

