Los lanzadores de jabalina son una raza sagrada en <strong>Finlandia</strong>, héroes de su deporte. La historia de esa especialidad en los <strong>Juegos Olímpicos</strong> lo explica. Nadie tiene más oros que los finlandeses (siete, por tres de soviéticos, suecos, noruegos y checos). Y nadie se acerca a <strong>Finlandia</strong> cuando se cuentan todas la medallas.La distancia es abismal: 22 de los lanzadores finlandeses, 15 más de las que sumaron los soviéticos, segundos.

