El Chelsea lleva años persiguiendo un objetivo, el gran título que se les escapa: la Champions. En 2021 llegó a la final, pero perdió tras un barrido del Barcelona (0-4); los dos años siguientes no ha logrado pasar de semifinales. Desde entonces no ha dejado de reforzarse, fortaleciéndose y debilitando a sus rivales. En este mercado de invierno ha fichado por cerca de dos millones de euros tras sumar a sus filas a Naomi Girma, desde el San Diego Waves de Estados Unidos, Keira Walsh, desde el Barcelona, y Femke Liefting, una joven portera holandesa. Este verano, incluso, intentó fichar a Aitana Bonmatí, que decidió quedarse en el club de su vida, el Barcelona.

