El verano del baloncesto español sigue bañándose en oro.<strong> La Selección Sub-18 se proclamó campeona de Europa en una final que olía a encerrona y pudo serlo perfectamente. La dureza de Turquía y unas estrellas no demasiado entonadas generaron una batalla en la que España se hizo fuerte (61-68)</strong>. Porque para ser campeón también tienes que vivir momentos así.

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