Desde su segunda temporada en la NBA, los aficionados y después los medios, primero los sensacionalistas y luego los serios, fijaron su atención en el peso (“estado de forma”, según un eufemismo más cauto políticamente) de Luka Doncic. En verano de 2020, Doncic llegó a responder en Instagram a un portal deportivo que se preguntaba si estaba en forma tras salir del confinamiento. “¿De dónde has sacado esa información? Estoy interesado en saberlo”, mientras añadía el emoji llorando de risa. La cosa debió de hacer daño, porque ese mismo día los Mavericks subieron varias fotos de la estrella levantando pesas.

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