Una vez más, el pez chico se comió al grande. Pero en este caso hay muchos matices. Sobre todo, el enorme talento del vencedor, Paul Schmidt (1916-1984). Basta repasar sus éxitos en el año anterior y posteriores de la partida de este vídeo, que de hecho formó parte de un duelo entre ambos a siete asaltos que terminó empatado: en 1935, Schmidt ganó un torneo nacional por delante de Paul Keres; en 1936 fue campeón de Estonia, al igual que en 1937, año en el que además triunfó en el primer torneo internacional celebrado en su país.

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