Cuando en 2017, <strong>Aurelien Tchouaméni y Jules Koundé</strong> se proclamaban <strong>campeones de Francia sub 17 con el Burdeos</strong>, no imaginaban que sus carreras llegarían a cruzarse en España, hasta el punto de acabar uno en el <strong>Real Madrid</strong> y otro en el <strong>Barcelona.</strong> Su amistad se forja precisamente en la cantera del equipo francés, hasta hacerse todo este tiempo inseparables pese a que su enorme proyección les valió para recalar a uno en el <strong>Mónaco</strong> y a otro en el <strong>Sevilla.</strong> A partir de esta temporada, pasan a ser enemigos íntimos.

