El mes de julio va llegando a su final, con el inicio de la competición liguera a dos semanas vista para el <strong>Sevilla</strong>, y el <strong>número de refuerzos realizados </strong>por el club andaluz se resumen fácilmente: uno. <strong>Marcao</strong>. Nada más. La salida de <strong>Diego Carlos</strong>, aún por el mes de mayo, fue resuelta semanas después con la llegada de su compatriota. Y las despedidas de jugadores que no contaban para el entrenador se han ido sucediendo. El último ha sido <strong>Idrissi (Feyenoord)</strong>. Antes que él ya salieron <strong>Augustinsson (Aston Villa), Óscar (Celta), De Jong (PSV) y Pozo (Almería)</strong>. Realmente, dentro de todos ellos, sólo el lateral sueco pertenecía a la última plantilla que adiestró <strong>Julen Lopetegui</strong>. Esta baja, unida a la conocida de <strong>Jules Koundé</strong>, en cuanto se oficialice su venta al <strong>Barcelona</strong>, son las dos que debe tapar el director deportivo con mayor premura. No hay tiempo que perder.

