«El trabajo da resultado», dice <strong>Thibaut Courtois</strong> en sus redes mientras muestra uno de sus duros entrenamientos en <strong>Valdebebas. </strong>El portero muestra una acción en la que saca una pelota estirando su pierna izquierda y a continuación quizá su mejor intervención ante el <strong>City,</strong> cuando con 0-1 en el marcador toca lo justo la pelota con su pierna para despejar un tiro cruzado de <strong>Grealish</strong> que todo el mundo en el <strong>Bernabéu</strong> veía dentro. Hubo que ver la repetición para ver lo que parecía imposible, el belga había llegado a tocar con los tacos de su bota un balón que parecía inalcanzable.

