Santi Solari es de esa legendaria estirpe de argentinos candidatos al Balón de Oro de las palabras. Por eso siempre conviene atenderle, más aún si habla, como el lunes en MARCA, del Real Madrid y el América, sus dos últimos equipos, y no digamos ya si es porque se enfrentan. Explicó, y tras el partido cabe sospechas si además de entrenador es adivino, que en el fútbol de hoy, por muy eurocentristas que los haya, la preparación y la igualdad son máximas. Se vio en el Oracle, con los de Ancelotti, amaneciendo aún, incapaz de rascar más que un empate.

