Que el Mundial ha cambiado sensiblemente tras el vuelco de rendimiento entre<strong> Ferrari y Red Bull</strong>, en el transcurso de la última prueba en Austria es un hecho. Ahora llega el siempre indescifrable circuito de <strong>Paul Ricard, </strong>con su especial configuración de alta velocidad en el tramo final y donde el año pasado <strong>Max Verstappen y Checo Pérez fueron primero y tercero,</strong> respectivamente. Sobre el papel y antes de ver lo sucedido en <strong>Spielberg</strong>, se hubiera señalado como <strong>muy favorable para el RB18,</strong> pero tras ver del desfallecimiento de neumáticos con los compuestos medio y duro del campeón, hace menos de dos semanas, <strong>nada se da por seguro.</strong>

