No había mejor inicio para el juego de las estrellas de la MLB. Sobre la loma estaba Clayton Kershaw, el mejor pitcher en toda una generación de los Dodgers de Los Ángeles. Aunque ha jugado nueve de estos partidos, era la primera vez que abría uno, sorprendentemente. Lo hizo en casa, frente a la misma afición que hace dos años vio campeón a los angelinos por primera vez en 43 años. Kershaw tenía frente a él a Shoehi Otani, la sensación de los Angels de Anaheim, un pícher que también sabe batear. Lo demostró en la primera bola de la noche que viajó a home. El japonés Otani, el segundo con más cuadrangulares en la conferencia Americana, la conectó de hit. Instantes después, el zurdo eliminó a Otani en primera base por una distracción. Aún así, el batazo predijo otra noche de dominio de la conferencia Americana en el clásico del verano estadounidense.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *