Rumbo al sur, al calor. Los molinos de viento detenidos, el sol a pleno rendimiento en un paisaje amarillento. Cambio de paisaje. Se acabó el verde alpino y, hasta que de nuevo llegue el pirenaico, el Tour de Francia ingresa en una de las regiones más tórridas del país. <strong>Las altas temperaturas están siendo protagonistas en esta travesía por el Midi, 37 grados en Saint-Etienne, 38 en Mende y en Carcasona se llega a los 40.

