Es Eugene el territorio perfecto para las tiranías. En su pista, la de Hayward Field, se apropiaron los velocistas estadounidenses del podio del 100m este sábado. Solo unas horas después, son las jamaicanas quienes consuman el 1-2-3 en la misma distancia, un hito nunca antes logrado en categoría femenina. El oro, por quinta vez, más que nadie en la historia de los mundiales, es para Shelly-Ann Fraser-Pryce, que además borra del listado el récord de los campeonatos de Marion Jones para implantar el suyo propio: 10,67s. Se suman a la fiesta Sherley Jackson (10,73s) y la campeona olímpica en Tokio, Elaine Thompson-Herah (10,81s).

