Después de derrotar sobre la campana a Dinamarca y confirmar el pase a los cuartos de la Eurocopa, España suspiró de alivio más que sonrió de alegría. Nadie de la expedición se podía permitir una eliminación tan temprana. Las caras que se vieron en el Brentford Community tras el gol de Marta Cardona evidenciaron el camino sufriente que había recorrido la selección en las dos últimas semanas, marcadas por la lesión a tres días del debut de su jugadora bandera, la Balón de Oro Alexia Putellas. Aquella fatalidad colocó sobre las muchachas de Jorge Vilda una densa nube y todo lo que se ha visto después en el campo han sido curvas y una sensación general de apuro. Este torneo es el primero en el que la Roja se presentaba con aspiraciones reales de hacer algo grande, y el percance de la azulgrana, unida a la ausencia también de Jenni Hermoso aduciendo problemas físicos, destempló la atmósfera.

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