Sergio García ha abierto la caja de los truenos en Saint Andrews. El castellonense entregó una tarjeta de +1 en la cuarta jornada del Open Británico (-2 en la general) y mientras la gloria se jugaba en esta histórica 150ª edición soltó la bomba: renuncia a ser miembro del circuito europeo y por lo tanto a disputar sus torneos y la Ryder Cup debido al conflicto del tour con la liga saudí por la que él ha fichado. “Tengo claro lo que voy a hacer. Sinceramente, yo quiero jugar donde me quieren, quiero sentirme querido y en estos momentos en el tour europeo no me siento así. Cuando Thomas Björn [jugador danés y capitán del equipo europeo de la Ryder en París 2018] viene en el BMW [torneo de Múnich que disputó recientemente] y nos dice ‘aquí no os queremos a ninguno, los jugadores no quieren que estéis aquí’, no es bonito, y ya tengo una edad y unos sufrimientos como para estar aguantando tonterías así”, ha comentado García, de 42 años.

