En la última etapa del Tour de Francia hubo una escena que no ha sido del agrado de nadie. Era en la última subida cuando un aficionado decidía que era una brillante idea lanzar patatas fritas a los ciclistas que están en luchando por conseguir vencer en territorio francés. <strong>Así fue como Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard recibieron el impacto de las patatas en la cara. </strong>Una acción que le ha costado al autor la detención.

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