Ruge Hayward Field, por fin desencadenado, diciendo que esto es América y aquí mandan ellos. “USA, USA”, gritan mientras Fred Kerley, 1,91 metros y 93 kilos de pura potencia, se da golpes en el pecho que momentos antes ha metido hacia adelante, los brazos completamente estirados hacia atrás, para imponerse sobre el tartán. Culmina así el tejano de 27 años un viaje que no muchos son capaces de emprender: triunfar en una distancia superior y cambiarla luego por otra más corta. Bronce en el 400 metros del Mundial de Doha hace tres años, oro este sábado en Eugene en los 100 metros, el primero de la historia en obtener medallas mundialistas en esas dos distancias.

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