La directiva del Bayern Múnich celebró el traspaso de Robert Lewandowski al Barcelona por 60 millones de euros como se celebran los negocios inesperados. El clima festivo en el que este viernes concluyeron la operación el presidente, Herbert Hainer, el director general, Oliver Kahn, el director deportivo, Hasan Salihamidzic, y el entrenador, Julian Nagelsmann, se correspondió con las expectativas superadas por la venta de un jugador de 34 años al que no querían. Según fuentes próximas al cuerpo técnico y la dirección, tras la eliminación de la Champions en cuartos de final contra el Villarreal, el 22 de abril, el club resolvió ofrecer al polaco la carta de libertad si no aceptaba renovar por una temporada más el contrato que vencía en 2023.

