<strong>El fútbol, como la vida, a veces te sacude de forma inesperada</strong>. La lesión de Alexia dejó en <em>shock </em>a todo el mundo por la crudeza de la misma y el momento en el que llegó, a sólo dos días de debutar en una Eurocopa. Sabía que había salido del entrenamiento lesionada con un dolor fuerte en la pierna, pero pensé que podía ser el cuádriceps. Lo dejé estar porque sé que ella lo pasa muy mal con las lesiones, pero horas más tarde me enteré que se había roto de verdad. Fue una punzada en el interior. La llamé de inmediato. <strong>Estaba destrozada. Alexia había imaginado mil escenarios diferentes para esta Eurocopa, pero nunca el de perdérsela por lesión</strong>. Y menos por una tan complicada, larga y dura como la del cruzado.

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