Aunque palideció de inicio, quizá porque es un equipo bien joven y nota la presión de jugar en casa (Terrassa), España supo rehacerse con el paso de los minutos y de las ocasiones, una persistencia que tuvo su recompensa en los compases finales del envite cuando ya amenazaba el fantasma de la rueda de los shoot-outs. Un zigzagueo de Clara Ycart y un remate oportuno de Marta Segú bastaron para que las RedSticks batieran a India 1-0 y se clasificaran para los cuartos de final del Mundial. Abrazos, besos, un coro con bailes y gritos de algarabía tras el duelo porque lo suyo le costó a España, premiada al fin por saber madurar el duelo a su favor.

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