Los marcadores del Bernabéu, inaugurados el 11 de febrero de 1982 como una de las grandes inversiones para el Mundial de España, marcaban el minuto 69. Italia ganaba 1-0 a Alemania en la final. En una jugada con poca explicación táctica, aparecieron en la zona derecha del área germana dos de los tres centrales italianos: el capo y llorado Scirea y el casi imberbe Bergomi. Gaetano, que murió siete años después en un accidente de coche, vio llegar a la frontal a Marco Tardelli. <strong><strong>El 14 azzurro se la colocó con la derecha y remató con la izquierda. Era el 2-0, el pespunte decisivo a la tercera estrella que se cosía Italia tras las dos en blanco y negro bajo el manto de Mussolini</strong></strong>. Y la celebración de Tardelli es de las imágenes más icónicas de la Copa delMundo.

