En el verano de 2014, <strong>Luis Suárez</strong>, que acabaría en el Barcelona semanas después, se le puso a tiro al<strong> Real Madrid</strong>. La idea entusiasmo a <strong>Carlo Ancelotti</strong>, que veía en el uruguayo un extraordinario refuerzo para el equipo que acababa se de ser campeón de Europa. Hasta que <strong>José Ángel Sánchez</strong> le dijo que para afrontar esa operación había que vender a Karim Benzema. La respuesta de<strong> Carletto</strong> fue un «no» rotundo, sin debate posible. Su 9 era intocable y era imposible encontrar un mejor aliado para Cristiano. Ahí se acabó el interés blanco por Luis Suárez.

