De la Selección Española ya se han marchado los Gasol y Felipe Reyes. El juego interior ha cambiado, de superestrellas se pasa a chicos trabajadores, que no se rinden..<strong>. El mejor exponente es Sebas Saiz, que si existía alguna duda de su condición de indispensable… Las ha enterrado todas. Una defensa mágica, única y diferencial impulsó a España en una batalla sin cuartel</strong> en la que el sufrimiento fue la nota dominante (76-77).

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