Segundo set. Partido cuesta arriba y un dolor abdominal destroza a Rafael Nadal en cada punto. El tenista balear ve las estrellas y no tarda en pedir la asistencia médica. Allí, desde el escueto banquillo de Wimbledon, Rafa levanta la mirada y conecta con su equipo. Algo va mal. Sebastián y María Isabel Nadal, padre y hermana del tenista con más Grand Slams de la historia (22), no dudan en primar la salud de su allegado por encima de cualquier resultado. También hace lo propio Carlos Costa, el representante del tenista, aunque apenas se aprecia en la retransmisión televisiva.

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