La vida está llena de contrastes. Y este último desfile por La Catedral da fe de ello. No hay en el tenis, seguramente, personajes más antagónicos que Rafael Nadal (6-4, 6-2 y 7-6(6), en 2h 22m) y Nick Kyrgios. El incontenible australiano sigue progresando en Londres y después de deshacerse de Brandon Nakashima en dirección a los cuartos (4-6, 6-4, 7-6(2) 3-6 y 6-2), relata: “La noche anterior al partido contra Nadal aquí [en 2019], me tuvieron que sacar de un pub”. Se refiere el bad boy a aquel día en el que antes de medirse con el español, un grupo de periodistas le vio entre cervezas y chicas en el Dog & Fox, el garito localizado a un cuarto a hora a pie del All England Club. “MI agente tuvo que venir y sacarme de ahí. Vengo de un largo recorrido, eso seguro”, subraya el de Canberra.

