Sirve Paula Badosa, se hace con el primer juego. Un espejismo en realidad, porque Simona Halep, la ex número uno a la que las lesiones le hicieron plantearse la retirada a finales del curso pasado, mete el turbo y araña un punto tras otro para cerrar el primer parcial en tan solo 23 minutos. Atiza, presiona y ahoga la rumana, ya cuartofinalista: 6-1 y 6-2, en una hora clavada. Es decir, aquí acaba el recorrido de la española en este Wimbledon, adonde llegó después de dos meses de sinuosas curvas y variadas dificultades sobre la tierra batida, y de donde se marcha sin alcanzar el objetivo pretendido y que tanto persigue: dar un salto definitivo en los grandes escenarios.

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