Que 14 clubes hayan excedido su tope salarial de plantilla no es casualidad. No es culpa de <strong>Tebas</strong>, ni de <strong>Rubiales </strong>ni de <strong>Franco</strong>, <strong>José Manuel</strong>. Es culpa de la cultura del fútbol español de estirar más el brazo que la manga y vestirlo de «ambición» o de «ilusión». LaLiga ha establecido unos controles rigurosos en el gasto de jugadores para que los clubes no se endeuden. Pero no son suficientes a la vista de los resultados. Yo los revisaría y sería más estricto todavía.

