Sudáfrica se hace de oro. Branden Grace, de 34 años y número 128 del mundo, se ha elevado este sábado como el ganador en Portland del segundo torneo de las series LIV Golf, la jugosa liga saudí, dueño de un cheque de 4,375 millones de dólares: el gordo de cuatro kilos por ser el campeón individual de la cita y la propina porque su equipo, formado por cuatro sudafricanos (Grace, Du Plessis, Oosthuizen y Schwartzel), fue segundo en la competición colectiva. Grace toma así el relevo de su compatriota Charl Schwartzel, que en la parada inaugural de Londres (entonces era el 126 en la clasificación mundial) ganó la ronda individual y formó también parte del equipo campeón, carambola que elevó su botín hasta los 4,75 millones de dólares. El vencedor del pasado US Open, el inglés Matt Fitzpatrick, ingresó 3,15 millones, el mayor premio en la historia del Grand Slam. La liga saudí arrasa con el talonario en la mano.

