<strong>Vinicius Junior</strong> ya tiene rango de estrella. Se lo ha ganado. Cuatro años después, el que llegó siendo una promesa a punto de cumplir los 18 años, se ha convertido <strong>en una referencia absoluta</strong>. En diez días, el delantero regresará a Madrid para volver al trabajo, pero antes le espera la firma del <strong>nuevo contrato</strong>, ese que despeja dudas y que deja bien claro que su rol dentro del Real Madrid ha pasado a ser el de <strong>jugador franquicia</strong>. Será un día especial. No será uno más y así lo quieren en el club porque saben que es el jugador llamado a <strong>marcar las diferencias dentro del terreno de juego y fuera. En lo deportivo y en lo económico</strong>.

