30 de junio. <strong>El último día de la temporada 2021/22 se vivió de forma radicalmente distinta en Madrid y Barcelona. Tan distinta como la gestión de ambos clubes estos últimos años. Por la capital impera la calma y la satisfacción por el deber cumplido en materia de logros deportivos, de gestión económica y de refuerzos pese a la enorme decepción que supuso Mbappé.</strong> El Real Madrid ha cerrado ya los dos fichajes que quería y ha reducido la masa salarial con las salidas de Bale, Marcelo e Isco, que sin ser titulares entre los tres cobraban el doble de lo que van a ganar entre Rudiger y Tchouameni. Afronta el caso Asensio con tranquilidad y ya ha pactado las renovaciones que le interesan. Con la Champions y la Liga calentitas, encara el próximo curso sin urgencias y confiado en una plantilla fortalecida en la defensa y el centro del campo. Y espera que un renacido Hazard pueda darle otro salto de calidad en ataque.

