Todo lo que se vende, se pierde para siempre. Dicen los que saben del negocio del fútbol o no del fútbol.<strong> Algunos clubes, aos atrás, vendieron hasta las antiguas almohadillas</strong> y las barras de hielo con tal de conseguir recursos. No sirvió de nada. Ahora se venden otras cosas, pero es lo mismo porque al fin y al cabo, se venden.

