Bogdan Durdic se elevó sobre la superficie y armó el brazo estirando el hombro hasta la hiperflexión antes de despedir el proyectil. Faltaban 20 segundos para el final del partido que enfrenó a España y Montenegro este miércoles, en los cuartos de final del Mundial de Waterpolo, en Budapest. Si el tiro entraba, el marcador se ponía 7-7 y forzaba la prórroga. Pero la pelota pegó en la mano de Unai Aguirre antes de ir desviada al palo.

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