Viene y va el sol en Londres, acaba de terminar el entrenamiento y Francis Roig (Barcelona, 54 años) enfila la recta de Aorangi Park que conduce hacia el vestuario del área de entrenamientos. El técnico luce una gorra que se ajusta varias veces durante la charla y carga una mochila que enfunda hacia arriba el mango de las raquetas, como si fuera un porteador del Himalaya. A cinco metros, el ayudante Marc López y el fisioterapeuta Rafael Maymò departen en un banco y en un momento dado, Rafael Nadal irrumpe con calma entre los dos focos de conversación. El campeón de 22 grandes saluda y mantiene el buen semblante de estos días.

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