<strong>Aleix Espargaró</strong> ha sido vilipendiado en las últimas semanas por su error en Barcelona y lleva siendo ninguneado por muchos que opinaban que estaba exagerando en sus afirmaciones de que podía plantar cara a <strong>Fabio Quartararo y pelear por ser campeón</strong>. En Assen, sin ganar, demostró que tenía razón y se ganó el corazón de los aficionados de verdad, los que aprecian unos adelantamientos de calidad, hasta limpios, un ritmo frenético, de récord y una ambición, controlada, pero irrefrenable.

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