Laurence Azghn, de 18 años, marcó la primera canasta de su equipo en el partido entre el Palestine Youth Club y un combinado de jugadoras de cantera del Club Movistar Estudiantes. Su cara pasó de la incertidumbre a la felicidad cuando lanzó y vio que había encestado. El partido, que se celebró la mañana del 23 de junio en el Polideportivo Magariños, no tuvo mucha historia, al menos desde el punto de vista del marcador. Las colegialas ganaron 68 a 33 al equipo de baloncesto femenino del campo de refugiados de Chatila, en Beirut (Líbano). Pero el valor de estar allí jugando tenía muchos significados para Azghn: “Me siento afortunada por estar en Madrid, es una oportunidad para mí. Jugar contra un equipo de baloncesto de verdad es increíble”. Lo cuenta a media voz, con gesto tímido y añade: “En Beirut jugamos partidos amistosos, pero es difícil entrenar… Estar aquí, con otras chicas, de otros lugares, es algo muy bueno para nosotras”. Laurence es de origen sirio, aunque nació en Líbano, y forma parte de la iniciativa Basket Beats Borders que está estos días en la ciudad invitada por la Liga Cooperativa Basket Madrid.

