Paolo Banchero acudió ayer al pabellón de los Nets, en Brooklyn (Nueva York), dispuesto a llamar la atención. Y vaya si lo logró. Acaparó las miradas no solo por su traje morado lleno de colgantes brillantes y un enorme colgante plateado con un P5 (por Paolo y por el número 5, con el que juega), sino también porque se convirtió en el número uno del Draft, elegido por Orlando Magic entre todos los nuevos jugadores de la NBA, la liga profesional de baloncesto de Estados Unidos.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *